sábado, 23 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entre jardines y claraboyas se conservan todavía viejas cartas y testimonios nostálgicos de un Montevideo que nunca se quiso ir. Se aparece entre las mesas de sus boliches con aroma a salitre un canilla diciendo la buena nueva. Carlitos Gardel en Montevideo.Coleccionismo, Tristán Narvaja, Victrola, ajetreo callejero del laburante humilde que sostuvo su recuerdo. Guardianes del pasado. Asistimos hoy a su espectacular tribuna solidaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario